
¿Por qué un niño quiere sacar buenas notas?
¿Qué desea conseguir?
El expediente académico es un potente indicador para los padres: si hay buenas calificaciones, todo parece avanzar con normalidad. Las notas representan no solo una oportunidad de futuro, sino también una señal del desarrollo del niño y de su equilibrio emocional. Suponemos que, si el niño se descentra, las notas lo reflejarán.
Al principio, para el niño las notas no significan nada. Sabe o intuye que son importantes para sus padres. La verdadera fuerza que motiva al niño es obtener el reconocimiento de sus padres: que lo miren bien.
Puede que las personas y las empresas trabajemos en última instancia para ganar dinero. Hay que vivir. Y este fin en sí mismo ya da legitimidad a cualquier proyecto empresarial o profesional. Uno trabaja para sostenerse a sí mismo y a los suyos. Todos estamos en eso.
Ganar dinero es muy importante. Es la base que sostiene la existencia de una organización. Si quiebra esa base ya sabemos qué pasa. Es natural que tendamos a medir nuestros proyectos a la luz de la cuenta de resultados. Pero ¿es solo un indicador de rentabilidad o también una manera de medirnos a nosotros mismos? ¿Qué estamos evaluando realmente?
¿Por qué es tan importante para mí este proyecto?
El dinero tiene un valor simbólico más allá de lo monetario. Como las notas, puede representar otras cosas. Y detrás puede haber otras motivaciones que despliegan su efecto en nosotros e impulsan nuestros proyectos. Muchas veces sin darnos cuenta.
¿Suman esas motivaciones una fuerza extra al proyecto? ¿Influyen en las decisiones estratégicas? ¿Afectan a la manera de dirigirlo y calan de algún modo en nuestros equipos y colaboradores?
Tal vez solo sean pajas mentales.
Y el dinero es solo dinero.
O no.
Y quizás la motivación que más fuerza aporta es la que late en cada uno y la que solo cada uno puede descubrir.
